lunes, 3 de septiembre de 2012

The X Factor: Ne Obliviscaris - Portal of I


Bienvenidos a esta sección, que es casi la única del blog ultimamente. En esta ocasión he decidido analizar un disco totalmente atípico. No lo vais a encontrar en el mercado español, ni lo vais a encontrar facilmente por internet. Es un grupo que hace Metal Progresivo, Djent, tiene elementos de flok, tango, metalcore… Una auténtica bomba de relojería. Hablo de los australianos Ne Obliviscaris. Y eso es lo primero que nos llama la atención de este grupo, su localización. Tocan un metal muy característico de las zonas del norte de Europa, como en Finlandia o Suecia, y, sin embargo, nos sale desde el otro hemisferio. El disco que voy a analizar es el único que tienen hasta la fecha, sacado en este 2012, llamado Portal of I.

El disco comienza con Trapestry of the Starless Abstract. Es una magna canción de apertura de 12 minutos clavados, en la que vemos todos los elementos que van a ser la constante en todo el disco: canciones largas, mezcla de pasajes muy pesados en las guitarras con partes muy melódicas con tan sólo una guitarra acústica; violines; cambios de tempo, compases poco convencionales, mezcla entre guturales y voces limpias… Una auténtica carta de presentación, y una declaración de intenciones en este tema. La cara que se nos queda al escuchar esta canción(y el resto también) es la de que nos estamos perdiendo información. Nos sueltan tantas píldoras de golpe que es imposible digerir de una sóla sentada. Por  un lado los violines, el teclado pisado siempre por las guitarras, la línea de bajo alegre, y las voces guturales y agudas que se van pisando entre ellas creando una auténtica orgía de sonidos que para el oido no acostumbrado al Djent y metal progresivo le va a parecer ruido. Se pide paciencia siempre con este tipo de discos, pero es que en este caso es verdad. Xenoflux es el 2º tema, de 9 minutos, y sigue el mismo patrón que la canción anterior. Alterna partes rápidas con lentas y los instrumentos se pisan entre ellos, creando una auténtica sinfonía de sonidos que en solitario son inconexos, pero juntos crean una… obra maestra? Casi.

El 3º tema de los 7 es Of The Lepper Butterflies. Es el tema más corto. Comienza con una parte instrumental, para finalizar el track con toda la fuerza que esta banda desprende. Los guturales en esta canción son los protagonistas, le dan aún más fuerza si cabe a la canción y te sumerge de lleno en la… “letra”? No se molestan en que se les entienda. El 4º tema comienza muy lento, se llama Forget Not y es el más largo del disco. Un tema que gana potencia con el paso de los minutos, pero como siempre, muy instrumental, rozando en muchas ocasiones el folk tan carácterístico del norte de Europa. Una atmósfera muy deprimente, o lúgubre la que nos quieren mostrar, como a lo largo de todo el disco. Las voces no entran hasta el minuto 6, por lo que se podría considerar el tema casi instrumental. En este tema las voces agudas del violinista tienen un total protagonismo, y cada vez va a ser más notable en la parte final del disco, pasando los guturales a un 2º plano sin llegar a desaparecer.

Llegamos a And Plague Flowers the Kaleidoscope, el 5º tema, y mi favorito. Comienza con una línea muy parecida al tango convencional, guiada por una guitarra y el violín haciendo maravillas, y una batería que entra más adelante. De pronto gana toda la fuerza de las guitarras, y mientras el gutural da la letra, el agudo da la atmósfera a la canción con una letra más pausada y basada en el mantenimiento de notas. En la parte final Tim Charles nos demuestra hasta qué punto puede llegar con su voz aguda, hasta marcarse unos tonos que casi rozan el susurro. A destacar la línea de bajo, soberbia, como en todos los temas, sólo que aquí se le escucha un poco más, como en el 1º tema. As Icicles Fall es el 6º tema, y quizás el más accesible. Podría ser la “balada” del disco. Un temita de 9 minutos, casi nada. Los guturales no se te hacen pesados, y en este tema las voces se alternan y no se pisan. Lo destaco porque el que se pisen las voces en ocasiones te sobrecarga el tema y este pierde calidad, y, además, habían abusado un poco hasta ahora de ello.

El tema de cierre es Of Petrichor Weaves Black Noise. Es un tema que comienza muy lento, pero que rapidamente gana la intensidad de las guitarras. Es un tema muy apropiado para el cierre. En ocasiones los guturales graves(hay guturales agudos) son agónicos, y, por lo menos a mí, me dan cierta sensación de “esperanza” en el tema. El disco acaba con un tenor dando las últimas pinceladas acompañado sólo por una guitarra, que en la parte final mantiene la nota mientras el volumen sube y sube, dejándonos casi sordos. En definitiva, es un disco muy bueno, pero no para cualquier oido. A mi me parece un 9, pero porque bandas como Opeth o Dream Theater me han entrenado para este tipo de sonidos. Esta semana vendré con otras 2 críticas, y volverán mis “Memorias de un Melómano”. Atentos!

viernes, 31 de agosto de 2012

The X Factor: Extremoduro - Material Defectuoso


Una vez más vuelvo, como cada semana, para escribir la crónica de un disco de años anteriores. Voy adelantando que esta semana haré una crítica del Portal of I de Ne Obliviscaris, pero hoy le toca el turno a un grupo que está fuera de Metal. Hablo de los grandes, porque lo siguen siendo, Extremoduro. Y en este caso hablo de su último disco, Material Defectuoso, una joya lírica más que musical.

No vemos canciones en este disco. Vemos poesía. Roberto Iniesta anunciaba el parón de Extremoduro alegando la “desaparición de la inspiración”, y por lo que se ve ha vuelto con unas cuantas amigas. En cuanto a lo que es la banda, el Uoho sigue inconmensurable en su labor a la guitarra. Una línea de batería simple pero potente cuando la situación lo requiere. El bajo se escucha de una manera más notable que en discos anteriores, y Robe trata de modular la voz para darle el ambiente a la canción. Es, pues, el trabajo más ¿Personal? De los de Plasencia. Un disco que si eres fan de Extremo, a la primera escucha no te entrará, pero que si le das paciencia, se pondrá como uno de los más destacables de rock urbano de 2011.

El disco comienza con Desarraigo, en la que la banda cuenta con una linea de bongos a la percusión. No será la única curiosidad. Una canción de casi 8 minutos en la cual habla del rechazo que sufre una persona por esa persona que tanto anhela. Todo con una forma tan poética y sensible que es complicado verlo antes en Extremoduro, ya que este tipo de letras son más comunes en los de Berriozar. Pero claro, Marea es Marea, y Extremo es Extremo.

Mi espíritu emperecedero sigue la línea de la canción anterior, apoyándose mucho en la melodía de las guitarras, con un ritmo tranquilo, y que va de menos a más. Comenzamos a percatarnos cada vez más de las influencias flamencas que han acompañado a Extremo durante toda su carrera, pero además, vemos una línea de batería inspirada en ocasiones en las líneas básicas de Jazz. Las trompetas se unen en esta ocasión para Otra Inútil canción para la Paz. Muy Jazz, muy influencia propia, fusionando ambas. Muy Robe Iniesta, con versos como: “me acurruco al calor de mis pelotas, y veo como las crece el pelo”. Otra canción que va de menos a más, pero con el plus de ser una letra más “agresiva” que las anteriores, y que da paso a la, en mi opinión, mejor canción del disco.

Llegamos al ecuador del disco por decirlo de una manera, ya que sólo tiene 6 canciones. Y llega lo que es para mí, el poema definitivo de Robe, Si te vas. Me veo obligado a poner un fragmento para ilustrarlo:

Ojala que me la encuentre ya entre tantas flores.
Ojala que se llame amapola,
que me coja la mano y me diga que sola...
No comprende la vida, no.
Y que me pida más más más más, dame más.
Y que me pida.
"¿Dónde vamos tan deprisa?",
me pregunta su sonrisa.

Precioso, cierto? Quizá me identifique con esos versos en particular, y me haga contemplar esta canción como algo más especial que el resto, pero yo lo veo así. La siguiente canción es la que nos “vendieron” como single del disco, Tango Suicida. Una canción que a los fans suele ser la que más gusta del disco, y que a mí me parece buena, muy buena, pero hasta ahí. En esta canción incorporamos piano y saxofón, muy blues todo. Una canción que habla de lo duro que es una ruptura de pareja, y la lucha interior que tiene el hombre para olvidarse del ser amado. Prohibida escucharla en los días de bajón, chicos. La última canción es Calle Esperanza SN, probablemente la más cañera del disco. Robe en bastantes momentos susurra la letra, y las cuerdas parecen hablar de un grupo de rock sinfónico más que de rock urbano. Muy buen tema.

Y es que ahí finalmente radica el tema. Muchos “expertos” catalogan a Extremoduro como rock progresivo por este disco. No desmerezco a Extremo, pero compararles con Pink Floyd o Rush no es adecuado, porque son bandas completamente distintas, y además porque dudo que lo que Robe pretenda sea eso. Nos regala 6 poesías, 6 poesías preciosas, que nos abren el corazón en unas, nos hace recordar tiempos mejores en otras, o que te hacen vibrar con la calidad compositiva(el último tema es alucinante). Algún día los medios dejarán de inventar historias. Algún día triunfará la máxima de Robe con la prensa: “iros todos a tomar por el culo”.

viernes, 24 de agosto de 2012

The X Factor: Coheed and Cambria - In Keeping Secrets of Silent Earth: 3


Bienvenidos a esta nueva etapa de rock en mis adentros. Esta etapa va a estar marcada por muchos aspectos. Cada semana intentaré hacer una review de un disco de 2012 y otro de años anteriores, además de opiniones personales sobre grupos, recomendaciones, reviews de conciertos… No nos vamos a aburrir, vaya. Y, para qué estar con presentaciones, si lo que queremos es empezar ya? Y así, empezamos ya, con una review de uno de mis discos favoritos: In Keeping Secrets of Silent Earth de Coheed and Cambria.

Tras una intro inicial en la que suena un teléfono y se descuelga, comienza la magia. Una intro que comienza con una de las melodías claves de la banda, pero que poco a poco se torna a una atmósfera cada vez más tenebrosa y caótica. Tras esta declaración de intenciones, pasamos a la canción que da nombre al disco, una de las canciones más épicas de la banda, y que da pie a su estilo general: Newprog. En el disco anterior se habían basado en el punk posthardcore, y aquí ya vamos a ver ese progressive que tanto les caracteriza. Todo sin olvidar su historia, las Amory Wars, que os recomiendo encarecidamente a los amantes de los comics. Cambios de tempo, riffs potentes y un estribillo pegadizo es lo que nos encontramos en esta canción, además de una potente voz de Claudio, que mantiene un gran nivel en los 8 minutos de canción.

La siguiente canción Cuts marked in the March of men es una canción que bien podría pasar como single. Sigue la tónica de la canción anterior, un estribillo pegadizo y una letra profunda. Quizá peca de parecerse demasiado a la anterior a mi gusto, y de estar precedida en la anterior. Si llega a haber un par de canciones entre ambas, sería carne de concierto seguro. Problemas de colocación supongo. Three Evils es la 4º canción del disco, con un toque más en la onda del anterior disco, The Second Stage Turbine Blade. Una tónica muy alegre, con esos riffs que en cierto modo te recuerdan a 33, del anterior disco. Al final de la canción, la cosa se tuerce en una atmósfera de tensión, para dar paso a The Crowing. Una maravilla de canción, por la que merece la pena comprar el disco, a pesar de que el disco es un 10 de principio a fin. Compases no convencionales, con constantes cambios de ritmo. Es su pieza clave para enmarcarles en el prog. El final, con 3 voces superpuestas es de lo mejor que se ha oido en mucho tiempo.

Para bajar un poco la intensidad de la canción anterior, llega Blood red Summer, una canción al más puro estilo rock de la banda, que gana intensidad en el estribillo, simplemente con el punteo de guitarra y con la intensidad que le da Claudio. Por supuesto, nunca falta ese toque que te deja con más, con ese verso final: “What did i do to deserve this?” Alucinante. Y sin más, pasamos a la suite The Velorium Camper. La primera es Faint of Hearts, una declaración de intenciones ya simplemente con el nombre. Es una canción para los más enamoradizos. Canela en rama. Blackend es en mi opinión, la peor canción del disco. Pero, claro, rodeándose de las canciones que se rodea, tampoco es decir mucho. Comienza muy lenta, y conforme pasan los minutos va ganando intensidad. Y de la “peor” canción del disco, pasamos a la más cañera: Al The Killer, que cierra la Velorium Camper. Y volvemos a ver el protagonismo de Travis en los coros, que sólo se habían visto en un par de canciones antes para guturales.

Quedan 3 canciones tan sólo. La primera es A Favour House Alantic, una canción al más puro estilo comercial, para acercarse a las adolescentes, con un videoclip que no le hace justicia a la canción, todo hay que decirlo. Pero bueno, la canción es bailable y lo plasman así. La siguiente canción debería ser la última, pero hay un bonus track The Light and the glass es una balada de 9 minutos, que gana intensidad cada vez más, hasta hacer un final de lo más épico, para dar paso al desenlace final. Claudio vuelve a clavar la interpretación una vez más, por el sentimiento que le echa. Finalmente 2113, que no deja de ser una hora (21:13), la hora de marcha del IRO-Bot. Es una canción en la que vemos pasajes lentos, guturales, estribillos y riffs pegadizos… en tan sólo 9 minutos. Claudio vuelve a acertar con una canción que dedica el IRO-Bot a su madre, recordando que en su condición no puede morir. Un disco que sigue dando de hablar 9 años después de haber salido.

domingo, 19 de agosto de 2012

The X Factor: Linkin Park - A Thousand Suns



Me hayo ahora mismo en la oscuridad de mi cuarto. Los 40 grados de fiebre con los que me acosté ayoer han amainado a 38, temperatura suficiente que me permite hacer alguna que otra locura. Y para esta ocasión no he querido quebrarme demasiado la cabeza con riffs atronadores, y he elegido hablar de un disco del cual tenía que haber hablado hace 2 semanas. Tenéis que ver el mérito que tiene levantarse de la cama para hacer esto… Bueno, mérito ninguno, me habían despertado. En fin, me toca hablar de A Thousand Suns de Linkin Park, un disco muy criticado, hasta yo he echado mierda sobre él, pero una vez escuchado con detenimiento, no es ni de lejos malo. Es muy distinto, se sale de Linkin Park, pero ni de lejos es un disco malo. Si fuera malo, deberíamos deshechar toda la discografía de Porcupine Tree o Steven Wilson por lenta o tranquila? No, es más, es de lo mejor actualmente.

Este disco es un disco que se concibió como conceptual, tratando la muerte y las guerras como tema central del disco. No cuenta una historia, pero esos conceptos son los que rondan el disco. Pero antes, para escuchar este disco, debemos deshacernos de la idea de encuadrar a un grupo en un estilo. Queen es la mejor banda de rock de la historia y sin embargo tiene la 1º canción de Thrash Metal de la historia(Stone Cold Crazy); Pearl Jam es la mejor banda de Grunge y no quita que tengan canciones folk. A lo que voy es que está muy bien que hayan hecho Nu metal, pero debemos olvidarnos de esa etiqueta a la hora de escuchar este disco. Hay rap, hay guitarras, y hay algún gutural. Hasta ahí. Lo que nos encontramos es un disco coherente en su carrera. Sorprendente? Si. Decepcionante? Lo dejo a vuestro juicio. A mi no me ha decepcionado para nada. Además, algo novedoso en Linkin Park es la inclusión de samples, que a mi me encantan. Ese tipo de polladas en las canciones me encantan, y más si están así de bien elegidos.

Tras las dos primeras canciones a modo de intro, The Requiem y The Radiance(con un sample de Oppenheimer), que ya nos introducen en la química del disco, vamos a Burning in The Skies, una balada preciosa que aumenta de intensidad conforme pasan los minutos, para un estribillo final acojonante. Tras ello, y una promo de bombas llamada Empty Spaces, Mike Shinoda toma protagonismo para probablemente una de las canciones más raras que han hecho, When They Come for Me, una canción a modo de rap, con un hombre haciendo samples en español dirigiendo a un ejército(sonará más veces a lo largo del disco, además es el guitarrista) y un Chester que se sale en la parte final. Tras sonidos de bombas, pasamos a la 6º canción, Robot Boy, una canción en la que camuflan la voz de Chester de una forma que parece como si cantara un robot. Tengo un grupo en mente que hace eso, pero ahora no recuerdo cual. Queda muy bien, y la letra es motivante, por lo menos para mí. De eso va el disco, letras con el pretexto de guerra, que dan esperanza o dan motivos para el hundimiento. Y tal y como están las cosas, es mejor dar una nota positiva, no?



Algo importante a destacar, es que no han diferenciado el final de cada canción, con lo cual el disco es un bloque. Esto lo hicieron grupos como Tool en su Lateralus(discazo) o Dream Theater en su Six Degrees of Inner Turbulence disco 2 o en su Metropolis PT2: Scenes from a Memory. Aún más, Porcupine Tree en su disco The Incident hacen lo mismo. Otro punto a favor sin duda. La Jornada del Muerto es un interludio de canciones, que en 2 minutos pasa de muy tranquila a coger una fuerza enorme, y te acaba sacando una sonrisa por ese tono esperanzador. La letra está en japonés, a pesar de estar titulada en español. Por si fuera poco, Jornada del Muerto fue donde se testó por 1º vez la bomba atómica, ahí queda eso. Además da pie a la siguiente canción, Waiting for the End. Entramos en la parte más floja del disco, por lo menos para mí. Esta canción me parece de las más flojas, a pesar de que no es mala. Oir a Shinoda con los sintetizadores y a Chester en la respuesta a piano es algo que merece ser escuchado, de verdad. Y pasamos a la canción quizá más cañera del disco, que no metalera. Blackout es una canción con chester al estilo Meteora o Hybrid Theory, es decir, gritos por doquier. Guitarras? Eso es muy mainstream(mientras me ajusto las gafas de pasta).

Wretches and Kings se me hace la canción más floja del disco, eso si, que mejora con los samples de Mario Savio. Hay que destacar el protagonismo que ha tomado Shinoda en este disco, que viene muy bien. Y pasamos a la mejor mini canción del disco, Wisdom, Justice and Love, que te quita el mal sabor de boca por decirlo así de las 3 últimas canciones, para dar un final de disco de infarto. Poco a poco la voz de Martin Luther King Jr es comida para acabar siendo transformada en una voz robótica. Muy buen acierto de estos chicos, que da pie a la mejor canción del disco en mi opinión, Iridescent. Para mí un himno ya de la banda, así que me la voy a saltar, pues todo lo que diga de esta canción será poco.

Fallout es la última mini canción del álbum, que da pie al 1º single del disco, The Catalyst, con un toque muy House que queráis que no, acaba enganchando, para acabar con un guitarreo considerable. Por último, The Messenger, una canción acústica para cerrar el disco, con Chester dejándose la voz como sólo el sabe.

Sinceramente, es un disco del que eché mierda desde el 1º momento, pero que conforme lo escuchas varias veces te acaba atrapando y sólo puedes decir cosas buenas de él. Para mí, un 8/10, por esas 3 canciones a un nivel más bajo que el resto a la mitad del disco.


Dream Theater en Vistalegre(21/2/12)

Me encuentro ahora mismo en mi cuarto, tratando de asimilar toda la información que entra en mi cabeza de una forma apelotonada pero a la vez ordenada. Ordenada en un ritmo completamente marcado y pautado para la ocasión, mientras que la inconmensurable voz de Fair to Midland resuena en el ordenador. Sin duda, un momento interesante para hablar de un momento único y que recordaré siempre. Ayer un oso, un ninja, un mago, un pirata y un genio me hicieron sumergirme en un viaje en el que los compases convencionales y la corta duración fue apartada de forma parcial, un viaje en el que lo único que importaba era el virtuosismo que se gastan Petrucci y compañía, un viaje que trataré de redactar de la forma más objetiva posible, sin endiosar más de la cuenta a nadie.
Pero antes de que pase a hablar de lo que fueron para mi esas dos horas en Vistalegre, debo hablar de la banda telonera, Periphery. Todavía retumban mis oídos, un pitido un tanto molesto pero que merece la pena tener como consecuencia de este grupo. Los había escuchado antes pero no me habían hecho demasiado tilín. Ahora puedo decir que con las 6 canciones que tocaron me ganaron por completo. Es un grupo que defino como “una mezcla entre Metal Progresivo, Linkin Park y Exodus”. ¿Qué quiero decir? Pues que el que tocaran sólo 6 canciones indica que tocaron canciones de alta duración, de 7 u 8 minutos algunas, que la voz hace unos guturales fantásticos, aunque a veces sobrecarga la canción, y que en los estribillos o en la balada que tocaron su registro de voz se acerca a Chester Bennington. Usaron 3 guitarras, una de ellas con la que en un momento dado se pusieron a hacer tapping, y un bajo de 5 cuerdas, al loro. Un concierto que para animar al público fue genial. Siempre he dicho que las bandas de Metalcore son lo mejor para animar al público, y si tiene tintes progresivos, mejor que mejor.
Y llegó el momento, el sueño se colapsó, las luces se apagaron, el público estalló en una unánime ovación. La montaña rusa comenzaba, y ya no te podías bajar. Qué cojones, no te querías bajar. Dream in Collapse como intro, con las representaciones de los 5 miembros en el avión, yendo al Stage, etc. Curiosa, pero muy divertida. Tras esto, el estadio apagado… OUUUUUUUUH! El chamán comienza a hacer sus cánticos, seguidos del coro cantanto Agnus Dei, y con todo este halo de misticismo que te envuelve… Foco a John Petrucci, esto comienza! Bridges in the Sky! Es alucinante como todos los fans coreábamos ya las canciones del nuevo disco como si fueran ya clásicos. Esto son cosas que muy pocas bandas puede conseguir, y Dream Theater es una de ellas. Tras esta canción maravillosa… 6:00! Clásico del Awake, con los samples incluidos! Yo pensaba que este sería un punto negativo, el meter samples y que en directo no aparezcan, pero debo comerme mis palabras, porque sí que estuvieron, y me ayudaron a ir asimilando la voz de LaBrie, del que hablaré largo y tendido más tarde. Hay que destacar la labor de Mangini en la intro, que ya la ha hecho suya, y nos ha hecho olvidar a Portnoy. Tras esta canción, Build me Up, Break me Down, también muy coreada. El pero? Se ha hecho un lyric video, podrían haberlo puesto en los cubos que tenían a modo de pantallas. Tras ello, suena el piano, las parejas se agarran y bailan con la intro de Rudess… Sorounded! Una canción preciosa, mi canción de esta semana, os la recomiendo. Eché de menos a alguien allí jaja.
Tras esta canción comenzaba mi incertidumbre entre si tocarían el set A(The Root of all Evil, The Silent Man, Beneath the Surface y Pull me Under) o el Set B(The Dark Eternal Night, Wait for Sleep, Far From Heaven y As I Am). Ambos son setlist geniales, pero prefería el 1, y fue el que cayó! The Root of All Evil comenzó a sonar, y nos vinimos todos arriba de nuevo para, tras esta canción, dejar a Mike Mangini con su solo! No me podía creer la rapidez de ese tío, pero lo mejor es que no sólo era rápido, sino que en ocasiones tocaba hasta a mano cambiada, cruzando brazos constantemente. Parecía Visnú. Y tras esto, vuelve a tomar protagonismo Mangini, porque se encargó de introducir A Fortune in Lies! Un tema que fue de los pocos que LaBrie clavó en la voz… hasta que le salió ese gallo. Nunca le he pedido a una banda perfección en directo, es más siempre agradezco que varíen en parte los temas. Pero lo que no quiero, y voy a ser claro, es que pongan a un tío que sólo sabe dar berridos a cantar, si eso se puede llamar cantar. Dream Theater es una banda que ganaría mucho siendo instrumental, ahí lo dejo. Y como no puedo abogar por una salida de LaBrie, si que espero que retomen la sana costumbre de hacer canciones instrumentales, ya que la última fue Stream of Conciusness, allá por 2003.
Outcry fue la siguiente en sonar, coreada totalmente, para dar paso después a la sección acústica: The Silent Man y Beneath the Surface, canción en la que uno no pudo evitar acordarse de cierta persona. Un momento muy emotivo. Tras este momento precioso, la canción que les llevó a la gala de los Grammys, On the Backs of Angels! Aunque fue algo floja, en parte por LaBrie, en parte porque el público se aplatanó con la sección acústica. Pero pronto nos volvieron a poner muy altos con dos secciones de la Six Degrees of Inner Turbulence, de 42 minutos: War Inside my Head y The Test that Stumped them All, en total 7 minutos, los peores 7 minutos de la canción en mi opinión, pero es que es difícil competir con Goodnight Kiss y Solitary Shell. Y tras este momento, llegó uno de los más emotivos. El show se acababa, y John Petrucci demostró por qué es uno de los mejores guitarristas actualmente. Nos tocó uno de esos solos que recordarás siempre, con una dulzura y una atmósfera creada por Rudess en el teclado que le hicieron a uno cerrar los ojos y disfrutar simplemente con ese momentazo. The Spirit Carries On! Es una canción que quiero que suene en mi entierro junto con Hymn for the Missing de Red. Pero es una canción que en la historia del disco Metropolis viene genial, Nicholas se da cuenta de que ya ha cumplido la voluntad de Victoria, y ya puede descansar en paz. Pero Nicholas seguirá investigando hasta ese final(no spoiler). Una canción preciosa sin lugar a dudas.
Un momento de silencio, y Breaking All Ilusions! Una canción genial que LaBrie se encargó de perpetrar. Pero como no todo van a ser hachazos, diré que el canadiense hace una gran labor como frontman de la banda, animando siempre. Y tras esta canción llegó la última, el encoré, Pull me Under! La canción que me aficionó a la banda. Un concierto mágico e inolvidable. La 1º vez que los veía en persona(les vi en el Download Festival de 2009 desde la página web) pero en directo es acojonante. Pero no he hablado de John Myung! Ah! Pero estaba en el escenario? Porque en ningún momento se movió de su ala para animar. Sabía que era soso, pero tanto? Menos mal que Petrucci y Rudess con Mangini animan lo suficiente.

Cronometrobudú en Gruta77(10/2/12)

Buen ambiente, buenos músicos, muchas ganas y un concierto corto. En pocas palabras he resumido lo que fue la noche de Cronometrobudú en Gruta77, que tocaba junto a Eôn pero por razones de transporte(empezaron tarde y el metro cierra) no pude verlos. Una sala que se fue llenando poquito a poco para dar un ambiente medianamente decente y que a pesar de lo abusivo de los precios, albergó un buen show de los burgaleses.
Del Nuevo disco, El Número Plateado, cayeron temas como el que da nombre al disco(para cerrar), Quijotes de Cristal, El Mapa, En mi jardín, La suerte(con David el tenor, siempre es una gozada oirle cantar), La flor del tiempo, revolución y En mi jardín. Vamos, que practicamente tocaron el disco entero, dejando sólo la loca de la estación(inviable con esos medios para tocarse en directo) y teoría de la involución. Con respecto a clásicos(por llamarlo de alguna manera) del Dosceroinfinito, abrieron el concierto con Quid Pro Quo, Vida de pez o Vuelve a respirar. Hay que destacar lo frío que comenzaron todos, aunque luego fueron animándose y animando al público que, en fin, sin comentarios…
Y como no todo van a ser hachazos, voy a decir algo: es la 3º vez que veo a esta banda(la 1º fue en el granito rock sin conocerles y fue por ese concierto por el que me engancharon) y me pareció la más floja. No quiero decir ni por asomo que el concierto fuera malo ni mucho menos, y el que lo vea así que se lo haga mirar. Estoy diciendo que comparado con el concierto que dieron en la Moby Dick, este me pareció corto y algo falto. Pero aquella vez tocaban solos, y aquella vez tenían una acústica mucho mejor. Quizá el único tema que me faltó fue Europa en una patera, pero eso ya es gusto personal. Acabaré avisando que a lo largo de la semana tendréis mis All Star, mi visión de los grammys y la crónica de la semana, que es ni más ni menos que el A Thousand Suns de Linkin Park. Un saludo!

WarCry en Vistalegre(21/1/12)

No había telonero, había un ambiente espectacular y había un DVD que grabar. Con esas premisas salía WarCry a la tarima el 21 de enero en el Palacio de Vistalegre.
Comenzar con la obvia Alma de Conquistador es algo dentro de lo esperable, lo que no era para nada previsible fue el uso de pirotecnia, de fuegos y la caiga del telón desde lo alto del escenario! Dos grúas con cámara enfocaban al público(ya me veréis), y unas lonas cubrían la parte del estadio que no se iba a usar. Desde el principio la banda se metió en el bolsillo al público, pero por si acaso había algún rezagado, la siguiente en sonar era el super clásico Alejandro! Y tras ella El Anticristo, todo ello con los focos jugando con el público, las grúas currando a más no poder y con un Victor exprimiéndose a fondo. Victor se presentaba al público, y presentaba la siguiente canción, la vida en un beso. Una canción coreada por todos, alucinante. Algo que muy pocos grupos consiguen es que las canciones nuevas sean coreadas como las de antaño, y WarCry es una de esas bandas privilegiadas. Tras ella vino Contra el Viento, que junto con la anterior, fue muy sentida. Coraje fue enlazada con Aire, de las más coreadas del concierto sin duda.
Tras ella Tu Recuerdo me bastará, y después pasábamos a la balada del disco Alfa: recuérdalo. Esta fue enlazada con la siguiente del disco, Amistad, y después pasamos a ver uno de los mejores momentos del concierto. Se sacó un botón al escenario, que daba una secuencia aleatoria de clásicos del heavy. Así pues, pudimos ver de la mano de Pablo García covers de los riffs iniciales de Simphony of Destruction(Megadeth), Master of Puppets(Metallica), Smoke on the Water(Deep Purple), Highway to Hell(AC DC) o Iron Man(Black Sabbath). Tras este momentazo, la carta del adios, y, presentada por Victor, Nuevo mundo! Tras ella íbamos con la balada Espíritu de amor, y seguíamos con Cada vez, Devorando el corazón y Cobarde, con un video a modo de titulares de prensa que condenaba el maltrato. Todo esto con las cámaras enfocando a todos lados, con un Victor hiperactivo, y con la pirotecnia saliendo en ocasiones.
Tras Cobarde vino un poco de fé, y después la vieja guardia, en la que se puso un video muy parecido al que vi en Granito Rock, colocando al final imágenes de bandas que han influido en la banda, como los antes citados, Led Zeppelin, Judas Priest o Blind Guardian. Y tras ello vino uno de los momentos más intensos del concierto. Habían confirmado en la web que iban a traer a un artista internacional para cantar con ellos. Mientras hacía cola para entrar algún loco decía que iba a ser Bruce Dickinson, otros que iba a ser el de Blind Guardian… bueno, yo me puedo poner utópico y decir que era John Petrucci, pero no. Y cayó alguien en el cual no habría pensado nunca, UDO! Junto con la banda interpretaron el cover de Accept I’m a Rebel, coreada por muchos. Tras ella, un clásico, Tu mismo, ya sin UDO, y siguieron con Ardo por Dentro y Libre como el viento, para darse un mini descanso. Comenzaban los Encore, o en cristiano, los bises. Comenzaron los bises con La Vida en un Beso, para continuar con El Guardian de Troya y Capitan Lawrence, de mis favoritas sin duda, para terminar con el clásico Hoy gano yo, que era la sensación de todo el público en ese momento. Menudo concierto nos han dado, menuda maravilla.