3 años. 3 años nos han hecho esperar estos tipos. 3 Days
Grace se presenta en este 2012 a romperlo todo con este disco, Transit of
Venus. Con tres discazos a sus espaldas, quiero pensar que lo van a igualar o
incluso superar, pero nunca se sabe. Ese postgrunge que nunca pasa de moda y
tan defendido el año pasado por gente como Seether, 12 Stones o incluso Staind
y que tan bien llevan estos tipos. Sin más, vamos a ello.
Comienzan fuerte, con Sign of the Times, un tema que
comienza muy lento pero que a partir del primer estribillo suma las
distorsiones guitarreras tan características, unidas a un Adam Gontier que se
emplea al máximo. Chalk Outline incorpora elementos o pedales de percusión que
llevan a sonidos de electrónica, recordándome vagamente al dubstep. Skrillex,
no sabes lo bien que me caes, pero eres como el tipo malo de clase, que
malinfluencia al resto. Es un tema que se me hace algo pesado, a pesar de que
está dentro del estilo que se marcan. The High Road es un tema más en su onda,
y es en mi opinión de lo mejor del disco. Muy influenciados por… Bon Jovi? Me
encanta como suena. Pero esto ya lo hemos visto antes en ellos. Es una fórmula
que les funciona. Y le sacan partido. Esquema de canción postgrunge total: tema
lento que gana en el estribillo y pierde velocidad de nuevo en la Phrase#2.
Hay temas que no sobresalen gran cosa, como Operate, Hapiness,
Give into me o Misery loves to me, que te hacen pensar si realmente era
necesario esperar 3 años para sacar disco nuevo. En este punto uno comienza a
decepcionarse de no ver casi nada nuevo, y lo nuevo que incorporan, es un
fallo. Pero temas como Anonymous suben un poco la media. Aún así, escuchando la
mitad del disco parece que no hay un tema que sobresalga del resto. Give Me a
Reason se perfila para ser ese tema que lidere el disco, pero tampoco es un
esfuerzo muy fuerte. Al menos, es una letra buena, y una canción que gana
intensidad poco a poco. Time that Remains incorpora piano, un punto muy a favor
del tema. Expectations usa teclado y sintetizador, pero es un tema muy facilón
para ganar público. Broken Glass salva un poco el disco, pero tampoco mucho, y
es por el punteo inicial de la guitarra tapado por la principal. Sin embargo,
eligen el mejor tema casi del disco para acabar, Unbreakable Heart. El único
acierto de todo el disco.
Igual debo ser yo, que aborrezco en parte ya los temas
facilones, o simples, pero es que este disco es con diferencia el peor hecho
hasta la fecha por este grupo. Hacía mucho tiempo que un disco no me aburría
hasta dejar de prestarle atención. Se salvan a lo mucho 4 canciones, y tampoco
es que sean muy allá. Le doy un 5 raspado, pero muy raspado. Hasta aquí mi
crítica. Espero escribir más seguido a partir de ahora. Un saludo!
“Oh Dios mío! Rubén! Te estás volviendo loco! Cómo puedes
tener un blog en el que hablas de los Dioses de la música y después analizas
música comercial?”
Mi yo del pasado me mira fijamente a los ojos mientras me
susurra: te has vendido. Yo le miro fijamente y le digo: parece que te has
comido a ti mismo. Y es que así e, desde que comencé a escribir en este blog,
han pasado 3 años, muchas mentes por mi cabeza y unos 28 kilos que se han
esfumado. En uno de esos periodos de madurez intelectual que he tenido, ese fue
el de abrirme musicalmente. Y ello ha llevado a toparme casi de casualidad con
esta joya: Matchbox Twenty. El disco que voy a analizar es el más reciente,
North. Para que los que quieran sigan leyendo y los que no, pues no, esta banda
hace pop rock. Bien, ahora seguimos.
Desde la primera canción, Parade, te das cuenta de que no
ofrecen nada nuevo. Estribillos facilones, melodías pegadizas y letras bastante
simples. Quizá es eso lo que me llama la atención, lejos de los pentagramas
llenos de notas imposibles y de solos de infarto. Aún con todo, queda bien.
Guitarras que hacen más melodía que riffs pesados, obviamente. Una voz acorse
con el grupo, haciéndose a si mismo los propios coros, una batería simple pero
efectiva, y un bajo que… no se escucha. Las guitarras se encarga de taparle.
She’s so Mean es su primer single, un tema muy enérgico, que con el nombre te
haces a la idea que de catástrofes no va precisamente. Muy bonito y pegadizo. Y
bailable. Yo, en breves, dadme tiempo. Pronto me sorprenden con una guitarra
acústica en Overjoyed. Lo cierto es que la voz de Rob Thomas te engancha desde
el primer momento. Es un tema muy lento, para escuchar agarrados.
Ahora caigo! A este grupo ya le conocía, por su canción This
is how far we’ve come, un temazo sin duda, pero no les ubicaba hasta ahora. La
duración de los temas es corta, no llega a los 4 minutos en la mayoría de los
temas, lo que los hace más dinámicos y accesibles. Lo destaco porque la media
de canciones analizadas en este blog es de 490 minutos aproximadamente. Fuera
de bromas, sigue Put you Hands Up, un tema con la guitarra a lo funky, para
bailarlo. Vamos a hacer una cosa, todos sus temas son bailables, así me ahorro
el tener que ponerlo 13 veces en la review. Un sintetizador muy chulo que suena
por ahí en el estribillo, y quizá, a mi gusto le faltaba un ritmo a palmas como
en She’s so mean. Pero eso ya es gusto mío. Un tema fundamentalmente
electrónico es Our Song, en el que las guitarras están solo de adorno casi,
pero que aún así, queda genial.
El disco pasa, con canciones como I Will(tema acústico
precioso), English Town(apoyado en un piano, con una atmósfera algo tristona e
inquietante pero que gana potencia al final, sonido de trompetas incluido) y
How Long(algo más alegre que las anteriores, apoyada en sintetizadores y un
ritmo chulo de batería), muy parecido al siguiente tema, Radio. The Way sigue
el esquema de las canciones anteriores, apoyado en teclado y batería. Like
Sugar tiene un ritmo de batería muy pegadizo, con una voz etiborrada en
ocasiones de sintetizador, con un teclado que conforme pasan las canciones gana
protagonismo, relegando la guitarra. Sleeping at a Wheel se aleja un poco, es
un tema que va de menos a más, inspirado al más puro estilo U2. Me gusta. El
disco se acaba casi sin que te des cuenta, y eso es sinónimo de trabajo bien
hecho. Al igual que esto, que espero que os haya gustado tanto como a mi
escribirlo. A ver si con suerte el viernes traigo otra review. Un saludo!
Vamos ya! Hoy estoy especialmente motivado para sumergirme
en el mar de las notas imposibles, de los compases alocados y divertidos, en el
mundo de los músicos deificados, en el mundo de la Liquid Tension Experiment!
Esta es una de esas cosas que sólo ocurren una vez cada X años, como la visión
del cometa Halley más o menos. 4 dioses bajan del cielo y nos regalan una
auténtica JOYA. Dos, en el caso de esta banda, y que analizaré por solitario. Una
auténtica orgía instrumental. Este análisis, si se puede llamar así a esta
bajada de pantalones ante estos 4 fantásticos, es el 1º disco de la banda. Pero…
quienes son Liquid Tension Experiment? Pues estos dioses:
John Petrucci(Dream Theater, G3 en 2005 junto a Joe Satriani
y Steve Vai y 2012 junto a Neal Morse y Joe Satriani)
Jordan
Rudess(Dream Theater, exDixie Dregs, David Bowie, Steven Wilson…)
Tony Levin(John
Lennon, King Crimson, Pink Floyd, en solitario, popularizó el Chapman Stick…)
Y vamos con el 1º tema, Paradigm Shift. Un tema que ya te
deja claro de lo que va. Probablemente a más de un tío que escuche pop le
explote la cabeza debido a la cantidad de información que llega con cada
compás. Hacen lo que les da la puta gana! Y lo que más rabia da es que les
queda bien! Así son ellos, y así es Petrucci, que menudo solo se marca en la
parte central de la canción. Sólo Petrucci? Atención, por ahí viene Jordan
Rudess con su teclado para hacer que nos explote el puto cráneo. No puedo sino quitarme
el sombrero. Ahí no acaba la cosa, Portnoy está comedido, y se escucha la
magnífica linea de bajo de Tony Levin en todo el disco! Y qué bien suena. Esa
mezcla de sonidos árabes con lo más puramente prog es fascinante, y esos
sonidos de Rudess en el teclado serían nuevos en ese momento para lo que es una
banda como Dream Theater, acostumbrada a la magnífica ambientación de Kevin
Moore y a los sonidos más hard rock de Derek Sherinian. Estos sonidos de
teclado vamos a gozarlos en DT en los siguientes discos.
Osmosis comienza como un tema lento, apoyado en la linea de
bajo de Levin acompañado con acordes de Petrucci y ambientación de Rudess. Poco
a poco el teclista se va haciendo dueño del tema con acordes de piano sin
descuidar la ambientación, que cada vez va a más. Un tema sencillo, de 3
minutos, tranquilo, sin querer demostrar nada por parte de ninguno de los
cuatro. Quizá demuestran en el sentido de que… si, son capaces de tocar
cualquier cosa, ya sea una locura(la pieza anterior) o algo relativamente
sencillo como esto. Por supuesto, Petrucci no iba a defraudar, y nos deja un
solo muy bonito en la parte final. El 3º tema es Kindred Spirits, que comienza
muy hardrock, aunque poco a poco Rudess se hace su hueco y nos hace flipar. Y
Portnoy? Muy tranquilo está en este disco, de momento. Todo muy ambiental,
pasando de momentos duros de guitarras a los mejores pasajes de jazz
inspirados. Rudess vuelve a sorprendernos con un solo que pone los pelos de
punta en este tema. Y seguimos con The Stretch, un tema de 2 minutos dominado
por Rudess, con Petrucci, Levin y Portnoy al más puro estilo funky dejando que
el teclista haga lo que le de la gana.
Freedom of Speech es un tema que comienza a piano. Y poco a
poco, el virtusismo de ambos, dominando Petrucci en la parte inicial, se
instala en un tema que, siendo de 9 minutos, y sin tener cantante, te hace
emocionarte, debido a, repito, la excelente ambientación de Rudess. Poco a poco
esa atmósfera se torna cada vez más psicodélica y acaba en una orgía en la que
los 4 hacen lo que les da la gana, entre solos de unos y otros, intercalando
con pasajes más accesibles para el oido medio, etc.De lo mejor del disco junto con Paradigm
Shift. Sinceramente, un tema precioso. Pero el disco, por suerte, no acaba ahí.
Ya se echaba de menos a Mike Portnoy, menuda forma de comenzar el siguiente
tema. Un solo, para comenzar a marcar el ritmo del siguiente tema junto a Tony
Levin. Hablo de Chris and Kevin’s excellent adventure. Quién dijo que en este
tema no había cambios de compás o de tempo? No habías escuchado el disco
entero. Levin y Portnoy toman el mando de la canción, tan solo acompañados por
una persona guiando el tema a base de silbidos. Dura 2 minutos.
State of Grace es el siguiente tema. Y Petrucci y Rudess se
desquitan a gusto de no haber participado en el anterior. Un tema muy bonito
que podría valer en su parte inicial como balada, y que poco a poco se torna
intranquilo. Pero toda la tranquilidad que tenía este tema, desaparece con el
siguiente, Universal Mind. Un tema de lo más movido, de lo más rockero y de lo
más divertido sin duda, llevando Petrucci el mando de la canción junto con
Rudess, que, como ha quedado demostrado en todo el disco, en DT y en el G3, se
compenetran de maravilla. Levin se sale una vez más al bajo, como era de
esperar en un músico de su talla. Y lo mejor, es un tema circular. Qué quiere
decir? Que empieza con el mismo motivo con el que acaba en parte, dejando el
cierre para una composición de corte… clásica? Se les ha ido la olla!
El disco acaba con Three Minute Warning, dejando a Portnoy
que se luzca un poco en la batería. Aunque los demás no se quedan atrás. Es un
tema de cierre esencial para dejar a los cuatro músicos por todo lo alto, con
solos por doquier, con afirmaciones y contestaciones entre los músicos,
melodías que se entrecruzan… Una locura para el que lo escucha de primeras. Y
es un tema facilmente accesible. El tema acaba, el disco también, pero no mis
ansias de más. Probablemente cada mes trate de hacer una crónica sobre rock o
metal progresivo, alejado de lo que puedo llegar a hacer a menudo. Así cubriré
el mes con 4 crónicas de discos de este año, dos de discos antiguos, la
recomendación de un grupo, un artículo sobre Muse, otro sobre Progressive y
crónicas de conciertos. Un saludo!
Buenas a todos los melómanos que me leen. Esta vez traigo un
disco hecho por músicos progresivos, en un estudio de música progresiva pero…
que no hacen música progresiva. Hablo de Adrenaline Mob, el grupo liderado por
Mike Portnoy(exDream Theater, Flying Colors, Transatlantic, exOSI, Liquid
Tension Experiment, colaborador con Neal Morse, exAvenged Sevenfold…) y Rusell
Allen(Symphony X). En este disco, Omertá, no vamos a encontrar momentos largos
de instrumentalización, ni letras poéticas, ni espacio para las florituras.
Este disco es muy directo, y esa es la idea que debemos tener en la cabeza
antes de escucharlo. Sino, le haremos una valoración muy injusta a un disco
que, lejos de ser progresivo, desprende Heavy Metal por los 4 costados.
El primer tema es el single de su disco: Undaunted. Un tema
que deja claro la dinámica del disco: riffs afilados de guitarra, al más puro
estilo Godsmack o Metallica, con una voz rasgada de Rusell Allen ligeramente
alejado de lo que hace en Symphony X y con un Mike Portnoy comedido en su
acción a la batería, pero como siempre, haciendo lo que le sale de los cojones.
Y así va a ser en todo el disco, su manía por hacer que la batería suene más
que el bajo se ha extrapolado de Dream Theater a aquí y realmente no vas a
saber si esta banda tiene bajo. Sinceramente, te lo tienes que creer. El
segundo tema es Psychosane, con Allen cantando al más puro estilo DIO en Accept
o David Draiman de Disturbed. Es decir, Hard Rock, Heavy Metal, como lo queráis
llamar, pero muy potente. El 3º tema es el 2º single del disco, Indifferent, en
el que Allen se marca un registro lo más parecido a Bon Jovi con una 2º voz
tapada a lo Axl Rose. Este tema es de los más “comerciales”, muy parecido a lo
que podrían hacer Creed o Avenged Sevenfold. Muy recomendable.
Hay que decir que la labor de Mike Orlando(trabajó con Zakk
Wylde) a la guitarra es muy buena a lo largo del disco, aunque quizá peque de
ser un poco plano, salvo en algunas canciones. Aunque a mí se me haga algo
pesado un disco de estas características(al no ser mi estilo ni mucho menos),
estas son de esas bandas en las que en los directos te lo pasas de puta madre
por la energía que desprenden sus canciones. Aparte, los solos de Orlando son
acojonantes en todo el disco. All on the Line nos sorprende, con Allen
demostrando otra vez que su registro vocal no es para nada limitado. Y se
marcan esta canción, inspirada en el mejor rock de los 80 glam, con Allen
imitando al mismísimo Myles Kennedy(Alter Bridge, Slash). Una canción que es
concebida a modo de balada. Comienza lenta pero gana intensidad en el
estribillo, típico esquema de canción ochentera.
Uno no deja de preguntarse cómo habría sido el disco de
haber mantenido en la banda a Rich Ward(guitarra y 2º voz en Fozzy). Habría
sido un aliciente más a esta superbanda de músicos ya consagrados todos. Lo
mismo habría pasado con Paul Di Leo(bajo), que abandonó AM para entrar en Fozzy
por recomendación de Ward. Paradojas de la vida, o demasiado ego en un mismo
disco, lo dejo a vuestra elección. Los temas pasan, y llegamos a Come Undone,
un cover de Duran Duran, y que cuenta con la colaboración de Lzzy
Hale(Halestorm), además de que la canción tiene ambientación sinfónica. La voz
de Allen en este tema deja bastante que desear, pero Lzzy está que se sale
dando esos tonos tan agresivos.
Temas muy potentes los que siguen, y hago un pequeño inciso
en el penúltimo tema del disco, Angel Sky, muy bonito. Comienza lento y gana
intensidad, al más puro estilo Bon Jovi a las voces, y a lo Creed en lo
instrumental. Recomendable. En definitiva, un disco muy recomendable para
aquellos hardrockeros. Los que busquen a DT o a SX, que se olviden. No inventan
nada nuevo, pero al menos lo que hacen, lo hacen bien. Un saludo!
Para hoy me he propuesto un reto. Una de esas bandas de las
cuales escuchas dos canciones, te dicen que es muy buena y tú reniegas de ella
hasta que un día, por aburrimiento, te pones a escucharla… y te encanta. Hoy
vamos a hablar de Muse. Esta entrada es atípica. Basándome en cada disco de
ellos, voy a dar una opinión seria y clara de la banda, disco por disco. Me han
dicho que son como Dream Theater, que en cada disco hacen una cosa distinta. A
ver si es verdad. Y el disco con el que empiezo es: Resistance, el más nuevo.
Este disco comienza con Resistance, el single principal por
lo que tengo entendido. Un temazo que te hace moverte desde el primer momento.
No va a ser una crítica del disco, sino más en cuanto a los sonidos
característicos de la banda, por lo que no hablaré canción por canción. Lo que
sí que destaco desde ya es el magnífico uso del teclado desde el primer momento
del disco, con lo que ya se me tiene ganado. No hablamos de cualquier músico.
Mathew Bellamy, además de tener una voz peculiar que no entra a la primera,
pero engancha, es multiinstrumentalista. Toca guitarra, teclado, canta… Como un
Daniel Gindëlow a lo mainstream más o menos, que no deja de ser igual de bueno
por otro lado.
Tengo que decir por otro lado que me parece muy acertada la
idea de tener una línea de bajo compleja y que además se escuche. Al ser sólo 3
músicos, el tener uno capado por la guitarra no es lo apropiado, y esto le da
una dimensión superior al disco. La ambientación conseguida con los teclados,
insisto, es una auténtica gozada. Desde Undisclosed Desires comenzamos a ver
una clara influencia del rock espacial, que pueden tocar bandascomo Angels
& Airwaves(a la que nada tienen que envidiar) o en menor medida, por el uso
del teclado, Depeche Mode. También juegan con los ritmos orientales. De algo
que me he percatado es que Bellamy en muchas ocasiones canta de una forma que
me recuerda a Freddy Mercury, y eso me gusta mucho. Me parece curioso que se
ponga a cantar en plan ópera. Curioso que toquen una obra de Chopin al final de
Collateral Damage, le da un toque solemne al disco.
Es un disco de contrastes. Tan pronto están tocando a Chopin
como en la siguiente canción se marcan un tema bastante “esperanzador” en lo
que a sonido se refiere, muy inspirado en U2. Pero aún con todo, también tienen
momentos para riffs cañeros de guitarra, con la potencia que Bellamy sabe darle
con su inconmensurable voz. Y aún con todo tienen tiempo para ritmos algo más
funkys, y con mucha reminiscencia a las obras clásicas del Romanticismo.
Y llega la parte: y ahora cómo me excuso de haberles puesto
a parir? Soy un neo progressive rock fan, ya lo sabéis. Y las últimas tres
canciones de este disco son una suite, la Exogenesis Symphony. Y comienza con
una orquestación preciosa. Lo que me he estado perdiendo todos estos años. Al
menos aún tengo tiempo de remediarlo, y comenzar a hacerme fan de esta banda. Un
solo disco, y me han enamorado. También es cierto que soy enamoradizo por
naturaleza, pero es que enamorarse de este grupo es muy fácil, en serio. Con
esto lo dejo por hoy. Una entrada un poco… Atípica. Un saludo!